La cultura de lo efímero y el celular como un nuevo recurso
didáctico en las aulas…
A modo introductorio, realizaré una
breve exposición reflexiva sobre mi hipótesis, basada en la sociedad en la que
vivimos; sociedad de consumo, de lo efímero. A partir de dicha hipótesis,
estableceré relaciones con los artículos seleccionados para mi trabajo. Luego
realizaré un análisis de los discursos que presentan dichos artículos, a partir
de las categorías que nos brindan Calsamiglia y Tuson en su libro: “Las cosa
del decir”, y los apuntes tomados en clases. A modo de conclusión, cerraré mi
trabajo haciendo una reflexión acerca de los temas expuestos y su relación con
el análisis del discurso.
Hipótesis: Vivimos en una sociedad de
consumo. Los medios de comunicación, la publicidad y el marketing nos animan y
nos motivan a consumir indiscriminadamente.
Hoy
en día el sistema económico pone al alcance de las personas todo tipo de
productos y bienes para el consumo, desde lo más básico; como alimentos o
prendas de vestir, hasta lo más extraño; como pulseras para la regulación
metabólica y hormonal, pastillas para adelgazar, productos estimulantes para el
crecimiento del pelo, entre otros.
El consumo
como concepto, no hace referencia a algo que no sea bueno o no esté permitido. Podemos
definirlo como el simple hecho de consumir para satisfacer necesidades o
deseos. El problema surge cuando esta actividad se vuelve patológica y
compulsiva. Entonces ya no hablamos meramente de consumo, sino de consumismo. Conocemos por consumismo a: la tendencia inmoderada a
adquirir, gastar o consumir bienes, no siempre necesarios.
El
modelo de bienestar que nos impone la sociedad en estos tiempos, se basa en la
posesión y acumulación de bienes, lo cual sirve como justificación para que el
consumismo sea cada vez más mayor. Si el objetivo de la vida es tener muchas
cosas, la principal actividad que se ve beneficiada es, lógicamente, el
consumo.
¿Compramos
y consumimos realmente para satisfacer necesidades? ¿O solo para complacer
nuestros deseos?
El
principal argumento para la sociedad consumista ante estos interrogantes, es expresar que el consumo contribuye a
mejorar la calidad de vida y a levantar la autoestima de las personas,
colaborando también con el desarrollo de las sociedades. Pero se olvidan de que
no todos los países y las personas tienen el poder adquisitivo para poder
disfrutar de la sociedad de consumo. Es más, muchos habitantes ni siquiera
pueden consumir para satisfacer necesidades, a causa del nivel de pobreza en el
que viven.
¿Qué
motiva a las personas a consumir?
Uno de los rasgos del consumo actual es que
crea necesidades artificiales. Mediante la constante publicidad y otras
técnicas de persuasión; convencen, atrapan y manipulan a las personas,
sometiéndolas al mundo del consumismo. Una vez inmersas en este mundo de
productos, anuncios, ofertas y posibilidades, las personas se ven atraídas e
impulsadas a comprar. Muchas veces incluso, esa falsa necesidad (artificial) se
crea segundos después de ver por primera vez un producto en una vidriera, o en
alguna página de internet. Lo ven y creen que ese producto es indispensable
para poder continuar con sus vidas, para sentirse como los demás integrantes de
la sociedad de consumo, sin pensar si ese producto es realmente necesario.
Pocas semanas después, ese producto u objeto en cuestión, probablemente estará
olvidado en algún rincón de la casa, o será tirado a la basura, para su
posterior reemplazo.
¿A
qué se debe esto?
Se
debe a que vivimos en una sociedad de consumo. En relación a eso, y en su
consecuencia, también padecemos a la cultura de lo efímero; de lo
volátil, de lo que dura poco o cumple un determinado ciclo de vida. De los
productos o artefactos que pasado un tiempo (corto o largo), deben ser
reemplazados por algo más novedoso y moderno. Que nos ofrezca un mejor o mayor
servicio, a la hora de satisfacer necesidades, o simplemente sea bello a la
vista y nuevo.
Uno
de los artículos que seleccioné para este trabajo de análisis, fue extraído de
internet, y trata sobre esta temática, que se reconoce y que puede ser
considerada y analizada desde diversos enfoques. En este caso, la analizaré
como una problemática. “La cultura de lo efímero”; es justamente el titular del
artículo, y hace mención a que lo bueno dura poco. Refiere a la capacidad de la
gente de quedarse poco tiempo conforme con algo, y salir de inmediato a buscar
algo nuevo para reemplazarlo. Plantea a la cultura de lo efímero no solo
asociada a un plano tecnológico, sino también a distintos planos o estratos de
la vida de una persona; y a partir de esto, se identifican diferentes
divisiones de la cultura efímera a la que pueden pertenecer las personas según
el consumismo: Efímero Material-Tecnológico, Efímero Material-Electrónico,
Efímero Material-Casero, Efímero Social-Amigo, Efímero Social-Familiar, Efímero
Social-Viajero, Efímero Social-Televisivo y Efímero Mental. Estas
divisiones o categorías claramente, pueden atribuirse de forma directa al
consumismo, aunque reconozco también que uno puede ser extremadamente
consumista, sin tener que ser efímero. Se pueden comprar muchas cosas,
utilizarlas y acumularlas, sin tener que dejarlas de lado o hacer que éstas
sean de corta duración, buscándoles un reemplazo para no volver a utilizarlas
jamás.
(…) “Por ejemplo, una persona con un teléfono celular
de última generación será feliz y estará contento con el mismo hasta que salga
uno mejor. Esta felicidad se pierde entonces en el olvido y se convierte en
ansias de querer lo nuevo, descuidando
o perdiendo interés en la pertenencia actual” (…). (La cultura de lo efímero en
Pienso, luego existo)
Dentro del
mundo de consumo, y formando parte de la anteriormente enunciada cultura de lo
efímero, incluyéndolos en el plano de lo Efímero Material-Tecnológico, aparecen
en primer plano, los celulares como uno de los
principales productos u objetos electrónicos y tecnológicos más vendidos en las
últimas décadas. Los celulares, si bien son adquiridos por las personas para
satisfacer la necesidad de comunicación, vienen cada vez más dotados de
aplicaciones y programas que brindan entretenimientos y responden a los
intereses de sus consumidores.
Hoy en día,
una persona con su celular puede no tan
solo comunicarse mediante mensajes y llamadas, sino también participar y manejar
las redes sociales desde el (Facebook, Instagram, Snatchap, etc.), comunicarse
por audios o mensajes de forma gratuita a través de la aplicación de Whatsapp,
navegar por internet, como así también
comprar y vender artículos haciendo uso de otras aplicaciones. Además de estas,
muchas cosas más son las que uno puede hacer desde su celular.
En base al
celular, al lugar que ocupa dentro de esta sociedad de consumo en la que
vivimos, y de acuerdo a sus usos y funciones, es que elegí en segundo artículo
para analizar. Una noticia del diario: La Nación, que se titula: “Celulares: un
enemigo en el aula que podría volverse aliado”. Y refiere al uso del celular en
clase. Otra problemática que se presenta dentro de las escuelas y colegios en
la actualidad, debido a que en muchos establecimientos educativos todavía no se
permite el uso de los mismos, debido a que son solo considerados como objetos
de distracción y/o entretenimiento para los alumnos y alumnas.
¿Uso o no
uso del celular en clase? ¿Beneficia o perjudica a la educación de los niños y
adolescentes?
Lo cierto es
que: “En el país, solo uno de cada diez
maestros probó usarlos en clase” (Soledad Vallejos en Art. Diario La Nación). En
la noticia seleccionada del diario La Nación, la docente entrevistada: Nancy
Colloricchio expresa que harta de que sus alumnos utilizaran los celulares a
escondidas en sus clases, un día les pidió que los sacaran porque los iban a
utilizar para trabajar. Desde ese día, permite el uso del celular en clases, y
sus alumnos y alumnos realizan sus actividades libremente con ellos.
Me pareció interesante hacer la selección de
estos dos artículos; el de la cultura de lo efímero y el de los celulares,
porque pude relacionarlos directamente con el consumismo, y porque justamente
la segunda noticia acerca de los celulares y su aceptada o discutida
incorporación en las aulas, nos afecta y/o involucra a todas las docentes y
futuras docentes que nos encontramos en continuo proceso de formación para
poder brindar una buena educación.
Además
encontré en los artículos ciertas diferencias y particularidades que abordaré a
partir de las distintas categorías estudiadas, para realizar mi Análisis del
Discurso (objetivo principal de este trabajo).
Como hemos
visto y sabemos, al analizar un discurso desde el punto de vista ideológico,
estamos haciendo una acción social, o sea cambiando algo. Lo que intentaremos hacer
a través de los discursos, es entender las prácticas discursivas que se
producen en todas las esferas de la vida social, y en las que el uso de la
palabra oral y escrita, forma parte de las actividades que en ella se desarrollan.
Seleccionaré algunas categorías de
autores leídas y trabajadas en la cátedra, para mi análisis;
En primer
lugar, teniendo en cuenta a lo expresado por Casamiglia y Tusón en su libro:
“Las cosas del decir”; analizaré:
·
La situación de enunciación: en el caso de los dos artículos
(noticias) podemos reconocer a los Emisores, que son los escritores del
artículo y a los Receptores, que son los lectores del artículo (personas que
leen la nota desde los distintos medios y dispositivos de comunicación). Y al
tratarse de una interacción diferida, los textos proponen las instrucciones
necesarias para ser interpretados. En este caso, titulares, fotos y epígrafes, preguntas, respuestas, argumentos,
hipótesis, tesis, conclusiones acerca del tema tratado, etc.
·
Como característica lingüística textual del discurso escrito; puedo ver
que existe una traslación del espejo fónico del discurso oral, porque las
noticias se presentan a los lectores de forma escrita. A pesar de esto, en el caso de la Noticia 1 distingo un
lenguaje vulgar, distendido e informal, con apreciaciones personales (del
emisor) y pocos argumentos teóricos-científicos. Ejemplo: “Siempre esperan de
un estímulo externo para poder sentirse felices” (subjetividad personal del
emisor de la noticia).
·
Respecto al Nivel Gráfico; puedo ver un sistema
ortográfico establecido y presente en los dos artículos. Sé que es muy difícil
cambiarlo, pero a pesar de esto, si pudiese modificar los artículos, imprimiría
en ellos algunos rasgos ortográficos que le aporten mayor credibilidad y seriedad
a los textos (vocabulario, terminología, más objetividades que subjetividades,
etc.).
·
En cuanto a la Organización textual y discursiva;
considero necesaria una configuración externa de los artículos; que arme los
contenidos, su ordenación y su organización. En el artículo de la cultura de lo
efímero, puedo dar cuenta de una organización en el contenido; puedo
identificar una introducción, un desarrollo y una conclusión final. En la
noticia del diario la Nación, reconozco estas tres partes también, pero además
puedo identificar citas de autores que aportan al tema en discusión, y el
testimonio y experiencia personal de una docente.
Desde la Pragmática; el análisis de los
discursos, me permitirá nombrar con palabras explicitas los momentos de la
enunciación detectados en los artículos trabajados.
Pude detectar Deixis en los dos artículos
trabajados.
·
En el primer artículo sobre la cultura de lo efímero; se imprime
una Deixis
Personal bastantes notoria. Pueden verse muchas marcas subjetivas
cuando el emisor en sus expresiones hace referencia a los “sujetos miembros de
la sociedad” pertenecientes a distintos grupos que él mismo (emisor) enumera.
Por ejemplo, expresiones como: “Nos medimos por lo último que tenemos”(en esta
expresión el emisor también se incluye, generaliza…), “Cabe destacar que el efímero en sí es una
persona disconforme consigo mismo”, “Son los que siempre tienen nuevos amigos”, “Me
refiero a las personas que dan pasos sociales, sólo por ser lógicos o “deban
hacerse””. Todas estas expresiones denotan marcas personales. Se imprime en el
texto (noticia) a través de estas expresiones, la subjetividad personal del escritor del
artículo.
·
En la segunda noticia, la que trata sobre los celulares, también existen
rasgos de Deixis Personal Ejemplos: “Harta de que los chicos sacaran el
celular de las mochilas a escondidas, Nancy Colloricchio se aferró al dicho:
"Si no puedes con ellos, úneteles” (expresión de la maestra entrevistada). “Colloricchio
se enfrentó hace dos años a uno de los grupos más "adictos" al
celular que tuvo” (enuncia el emisor de la noticia, respecto a lo dicho por la
maestra), "Hay un gran debate sobre el tema. Yo digo que sí a la tecnología
pero bajo ciertas condiciones” (afirma Nancy, la maestra). Todos estos
ejemplos, dan cuenta de subjetividades personales (en este caso del emisor y de
la maestra) que se imprimen en esta noticia también.
Respecto a
la Deixis
Espacial, he encontrado también marcas en los textos.
·
En el primer artículo; se utilizan
verbos, adverbios, pronombres que tienen que ver con lo espacial. Ej: “Como
nuevamente están mal, ahora están
pensando en… tener un segundo hijo”, “Aquí
entran los que estudian (un día quieren ser doctores, al otro abogados, al otro
hacer velas caseras)”.
·
En el segundo artículo, también. Ej: “Se trata de un debate
abierto aún en países como Estados Unidos, Inglaterra o España, pero con una
tendencia hacia una mayor flexibilidad en el uso del celular dentro del aula”.
Cosiderando a
la Deixis
Temporal; también he detectado marcas en los textos;
Denotan el uso de los verbos, el tiempo verbal elegido, y/o
establecen límites, un antes y un después.
·
En el primer artículo; el de la cultura de lo efímero, por
ejemplo; “Aunque lo vengo viendo desde
hace tiempo”(…), “Por ejemplo,
una persona con un teléfono celular de última generación será feliz y estará
contento con el mismo hasta que salga
uno mejor”, “Hoy tenemos varias
decenas de formatos traducidos en miles de tipos de equipo…”
·
En el segundo artículo, por ejemplo; “Un día se paró frente a la clase y les dijo…”, “Los expertos aseguran que su potencialidad de uso es
enorme…”,
"En ese momento yo
estaba dando un taller de lenguajes artísticos, y la respuesta fue muy
positiva…”
Respecto a la Deixis Textual, detecté
la existencia de ordenadores explícitos en ambos textos. Ordenadores que
funcionan como paratextos en los
discursos (titulares de las noticias, subtítulos, epígrafes de fotos, etc). Ejemplos:
Noticia 1: “La cultura de lo efímero” (titular). “Publicado el Sábado 31 mayo,
2008 por PiensoLuegoPiensoLuegoExisto (PLPLE)” (subtítulo). “O como
tratar de entender al mundo sin morir en el intento” (subtitulo). Noticia 2:
“Celulares:
un enemigo en el aula que podría volverse aliado” (titular). “En el país, sólo
uno de cada diez maestros probó usarlos en clase” (subtítulo). Todos funcionan
haciéndose presentes en el texto, asegurándoles al mismo: su presencia, su
existencia, su recepción, su consumo y repercusión.
Aludiendo a
las Personas
del Discurso, estudiadas también en clases, puedo decir que los textos
de los artículos escogidos (enunciados), están destinados a alguien, a uno o
más destinatarios. Y son emitidos por alguien, en este caso, por los escritores
de los artículos, o por el mismo Diario o Blog de Internet que publica la
noticia.
Los
enunciados son pensados para ser dirigidos a alguien en particular, a un
público receptor en particular (en este caso a los lectores de las noticias,
que podrían ser adolescentes y/o adultos por ejemplo). Como bien dice Bajtin: “Hay un carácter ideológico del lenguaje”. Y
se puede percibir en los enunciados trabajados. (titulares, subtítulos y
expresiones nombradas anteriormente a modos de ejemplo)
Utilizaré para la
conclusión de mi trabajó a la última categoría de análisis escogida, que es la
siguiente: la de “La inscripción de la persona en el texto”;
Considero que en los dos artículos que escogí, los enunciadores de
la noticia o del discurso, han utilizado notorias estrategias a la hora de
enunciar el texto. En la primer notica, de la cultura de lo efímero, detecto a
una
persona ausente, no explicita, porque no firma la nota con nombre y/o
apellido. Aunque considero que este enunciador ausente está, de algún modo se
hace notar, escribe la nota, la emite, y tiene
bien claro lo que quiere transmitir. En su artículo, identifico grandes marcas
personales y de subjetividad. Creo que hay una ideología de pensamiento bien
definida, y es muy bien trasmitida al público, a los receptores. Hasta
demasiado subjetiva podría decir. El emisor escribe la nota, repudiando a lo
efímero, al uso indiscriminado de los artefactos, y a ambición de ese “sujeto
social” frente al consumo y al consumismo. El modo de dirigirse se torna en
algunos momentos, algo violento. El enunciador juega mucho con lo emocional, lo
sentimental. De esa manera logra cautivar, atraer o movilizar al lector. En
este sentido, se ve clara la inscripción del yo; la imposición de su pensamiento por sobre el
pensamiento posible del otro.
En la noticia del
Diario la Nación, existe también una fuerte inscripción del yo; el
enunciador, que en este caso no es una persona ausente(Soledad Vallejos), utiliza
al testimonio de una docente como estrategia, podría pensarse, para reforzar su
ideología de pensamiento a favor del uso del celular en las aulas. Y realiza
una pequeña investigación y exposición, citando a autores reconocidos para que
refuercen la idea planteada. Hay una imposición del pensamiento: “si al uso del
celular en el aula”, por encima del otro “prohibido usar celulares en clases”.
De hecho, lo adelanta en el subtítulo de la nota: “Celulares: un enemigo en el
aula que podría volverse aliado”.
Luego de
haber culminado con mi análisis, a modo
de conclusión quiero expresar en primer lugar, que mi hipótesis ha sido
demostrada: Sin dudas, vivimos en una era de cambios, lo efímero es inevitable,
inadmisible. Y el consumismo es también una causa de esto. Los medios de
comunicación publicitan mediante sus anuncios y publicidades, venden y
comercializan sus productos. Productos que nosotros mismos, como “sujetos
miembros de la sociedad actual” consumimos, en distintas medidas, pero
consumimos. A pesar de esto, comparto la idea expuesta en el artículo sobre la
cultura de lo efímero; acerca de que también se puede ser consumista, sin tener
que ser efímero. Cada uno puede optar, según su criterio y considerando sus
posibilidades y limitaciones económicas.
En segundo
lugar, considero que no todos reaccionamos de la misma forma frente al
consumismo y a sus imposiciones (formas de cautivar, atraer, imponer, vender).
Es por esto que en los artículos periodísticos analizados, cada emisor da a
conocer su nota, mediante un discurso creado a partir de la información
recabada producto de investigaciones, percepciones, estimaciones, suposiciones,
etc., pero en la que también, inevitablemente, se imprimen las subjetividades
propias del emisor de la noticia (ideas, pensamientos, teorías y experiencias
personales), que lo atraviesan a la hora de redactar su nota.
Desde mi
pequeño lugar, teniendo en cuenta a los celulares, pienso que como tantos otros
elementos tecnológicos, son productos de esta sociedad de consumo de la que
también formamos parte.
Y como
futura docente, respecto a las noticias seleccionadas para mi análisis:
comparto la idea de que los celulares puedan convertirse en aliados más que en
enemigos dentro del aula. Todo depende de las estrategias y recursos que
podamos brindarles a nuestros alumnos y alumnos
para su correcta utilización. Considero importante el hecho de poder mostrarnos abiertas/os a
los cambios, a los avances tecnológicos,
aceptando a la evolución de las comunicaciones e incorporando en nuestras clases
a estos nuevos recursos. Empleándolos
de forma creativa y novedosa, provechosamente.
Bibliografía:
·
CALSAMIGLIA BLANCAFORT, Helena y TUSÓN VALLS, Amparo. “Las cosas
del decir”. Manual de Análisis del Discurso. Ed. Ariel. Año: 1999.
·
Extracción de apuntes tomados en clase.
·
Celulares: un enemigo en el aula que podría volverse aliado.
Disponible en:
·
Cultura de lo efímero. Disponible en:
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