domingo, 16 de octubre de 2016

Gonzales Fraga: “Le hicieron creer al empleado medio que podía comprar celulares e irse al exterior”.



A modo introductorio, al unir el lenguaje con la vida en sociedad obtenemos los discursos, que incluyen ideologías, cultura, contexto, valores, significados, lenguajes. “…Sabemos que el lenguaje no es transparente, los signos no son inocentes, que la connotación va con la denotación, que el lenguaje muestra, pero también distorsiona y oculta, que a veces lo expresado refleja lo pensado y a veces es un indicio ligero, sutil, cínico…” (SANRANDER;2010:2). Hablar de discurso, es hablar de una práctica social que articula el uso lingüístico con el contexto y que es parte y creadora de la vida social. Está socialmente constituido por situaciones, objetos de conocimientos, identidades sociales, relaciones entre personas y grupo de personas.
“…El análisis del discurso es un instrumento que permite entender las practicas discursivas que se producen en todas las esferas de la vida social en las que el uso de la palabra –oral y escrita- forman parte de las actividades en las que se desarrollan…” (NARVAJA DE ARNOUX;s/d:14). El análisis del discurso devela y contempla el procesamiento de información de lo que el sujeto propone decir explicita e implícitamente. Asimismo está atravesado por varias disciplinas, como la sociología, psicología, lingüísticas, filosofía, que intercolaboran entre sí para dar lugar a un análisis exhaustivo desde todos los puntos de vista teóricos y metodológicos. El objetivo principal es analizar la impronta y el significado contextual de los mensajes, y comprender las prácticas discursivas contemplando el contexto sociocultural en el que se desarrolla.
Es muy importante analizar y entender que es lo que dicen los discursos de nuestros políticos, representante, poderosos y medios de comunicación, para conocer cada detalle del discurso que no está librado al azar, y de este modo, no dejarnos engañar con su poder, técnicas de persuasión y eufemismos.
El presente trabajo establece un análisis de la noticia sobre el discurso de Gonzalez Fraga titulada: Gonzales Fraga: “Le hicieron creer al empleado medio que podía comprar celulares e irse al exterior”. A grandes rasgo el diario Clarín notifica la respuesta ante el ajuste económico que está sufriendo el país del funcionario argentino. En un principio, establece el sinceramiento de la economía como consecuencia de 12 años de malas inversiones, sobreconsumo y atraso en el tipo de cambio. Luego, dice que Argentina debe dejar de alimentar proyectos populistas y volver a estar en niveles altos del ranking internacional. Los kirchneristas no tardaron en manifestar su descontento con la polémica frase de Gonzáles Fraga, quedando plasmadas sus respuestas en el final de la noticia. El análisis de esta noticia plantea como hipótesis que el pensamiento neoliberal trasciende las barreras del bienestar del pueblo para enfocarse en la meritocracia.
Para abordar este análisis, se comenzará analizando el titular, que por lo general es lo único que leen las personas al revisar sus correos o los periódicos online. El titular: Gonzales Fraga “Le hicieron creer al empleado medio que podía comprarse celulares e irse al exterior”, en un primer análisis, la frase “le hicieron creer” expone una acusación, ¿a quiénes acusa?, le está hablando de manera directa a un grupo de personas. Para entender esto, debe considerarse el mundo social y psicológico en el cual actúa el usuario del lenguaje en el momento dado, porque “…El momento del discurso y el lugar apuntan a un contexto social y cultural concreto. Es importante conocer los conflictos sociales las reivindicaciones de los diferentes grupos, las relaciones de poder […], los líderes ideológicos que dirigen las situaciones…” (MANZANO;2005:10). Asimismo, es importante conocer la actual y anterior situación del país, para entender las decisiones que se tomaron en el gobierno actual y en el gobierno anterior. Conociendo este contexto podemos comprender que González Fraga dirige su acusación al kirchnerismo.
Aunque luego, la noticia se cita el discurso que dice: le hiciste creer”, ahora dirigiéndose a la 2° persona gramatical en singular a diferencia del titular que se dirige a la 2° persona gramatical en plural. ¿Por qué suceden estos cambios?, ¿Es intencional?, ¿Lo hicieron para no acusar directamente a alguien en particular en la primer línea?
Siguiendo con el titular, la frase continúa diciendo que se le hizo creer al empleado medio podía comprarse celulares e irse al exterior; ¿los teléfonos y los viajes son sólo privilegios o patrimonio de las clases sociales altas?, ¿tus papás que trabajaron toda la vida como empleados medios y ahorraron durante años no pueden viajar a Europa?, ¿tu hijo no puede poseer un celular para comunicarse en el caso de que le pase algo por la alta inseguridad social que presenta el país?, para el ex presidente del Banco Central de la República Argentina sólo la clase social alta puede viajar al exterior.

Contexto
A la hora de analizar un discurso es de gran importancia contemplar el contexto en el que se desarrolla. Citando a Calsamiglia y Tusón (2001), los deícticos son piezas especialmente relacionadas con el contexto en el sentido que su significado concreto depende la situación de enunciación, básicamente de quien la pronuncia (a quien, cuando y donde), organizan el tiempo, espacio y sitúan a los participantes y a los propios elementos textuales en el discurso.
La Deixis personal “…señala a las personas del discurso, quien habla es el <yo>, pero a través de la segunda persona podemos seleccionar a diferentes interlocutores de forma individual o colectiva…” (CALSAMIGLIA Y TUSÓN;2001:116). Le hiciste creer a un empleado medio (...)” señala a la 2° persona del singular, un participante en el discurso, se dirige de manera directa a él o a ella, en este caso conociendo el contexto sociocultural del discurso se dirige a Cristina Fernández de Kirchner, la ex presidenta. Estamos sincerando la economía (…)”, el funcionario utiliza la 1° persona del plural para incluirse y referirse en un grupo, en este caso dentro del PRO, el partido político de Mauricio Macri el actual presidente. Por último, en la frase tengamos décadas de crecimiento (…)”, aquí utiliza la 1° persona del plural pero en este caso para referirse a todo el país, incluyendo a cada habitante de Argentina.  
La deixis espacial, organiza el lugar en el que se desarrolla el evento comunicativo, en este caso es en Argentina, y el discurso se plantea entorno a la situación económica y social de los argentinos.
“…La deixis social señala las identidades de las personas del discurso y la relación entre ellas o entre ellas y a posible audiencia…” (CALSAMIGLIA Y TUSÓN;2001:117). Gonzalez Fraga es ex presidente del banco nación. Es un contador graduado con honores de la Universidad Católica, una universidad que es privada; vive y responde a una clase social alta privilegiada. Lo cual se refleja en sus comentarios despectivos hacia una clase social media, que para él, no tiene el derecho y/o la posibilidad de progresar, adquirir bienes personales y viajar al exterior. Poniendo como prioridad que Argentina llegue a niveles altos del Ranking Internacional, antes de llevar adelante proyectos populistas.
Según Calsamiglia y Tuson, la deixis temporal indica elementos temporales tomando como referencia el <<ahora>> que marca quien habla como centro deíctico de la enunciación. El ex presidente del Banco Central de la República Argentina, plantea su discurso en consecuencia al pasado, para defender las decisiones del presente, es decir, que después de 12 años de malas inversiones, alentar al sobreconsumo, ahora, hay que sincerar la economía actual.  La deixis temporal “después de doce años”, es relativa al contexto ya que refiere al mismo. Asimismo, afirma que a partir del año que viene la economía mejorará, lo cual expresa un deíctico de la posteridad. En cuanto a las respuestas de los kirchneristas, Clarín formula que no se hicieron esperar, esto enuncia simultaneidad en el acto discursivo.
La deixis textual “…señala y organiza las partes del texto unas con respecto a otras. El texto en sí mismo se convierte en el espacio en el tiempo de referencia, donde existe un antes y un después…” (CALSAMIGLIA Y TUSÓN;2001:11). Aunque en la noticia no se utilicen expresiones adverbiales de tiempo y lugar, se indica claramente un orden textual, en el cual primero se plantea la situación actual de Argentina, luego palabras del discurso de González Fraga seguido de una pequeña aclaratoria del mismo, diciendo que estaba bien pero que no era normal el sobreconsumo. Por último, aparecen las críticas por parte de integrantes del kirchenrismo que recibió el funcionario del Pro.

Asunto o tema
González Fraga en su discurso expresa como tema principal que la economía del país va a mejorar a partir del año que viene, y justifica la situación con una mala gestión durante doce años, donde se incentivó al sobreconsumo, se atrasaron las tarifas y el tipo de cambio alimentando proyectos populistas. Presenta como positivo ajustar la economía y sincerarla para que la Argentina vuelva a niveles que nunca debió abandonar en el Ranking Internacional. Y plantea como negativo que les hayan hecho creer a empleados medios que podían comprarse televisores, celulares y viajar al exterior; y también que el gobierno tenga como propósito  proyectos populistas.

Agentes y pacientes implicados
El agente creador toma, añade y evita elementos del contexto para organizar su discurso. De este modo la construcción del mismo contiene elementos intencionales y aspectos absorbidos del contexto, según Manzano (2005). En este caso el agente creador es Gonzalez Fraga, quien construye su discurso con errores (para él) del gobierno anterior, evita nombrar buenas decisiones y progresos que logró el kirchnerismo y añade que en la actualidad la economía debía sinterizarse para volver a lugares del Ranking Internacional donde antiguamente se posicionó el país. El discurso se dirige a un paciente directo (público en general), ya que utiliza un lenguaje que no es complejo, y habla sobre cuestiones de la economía y situación actual del país.
El poder “…es el potencial de movilizar la energía de las personas de forma que su comportamiento se encamine a realizar aquello que queremos. […] El poder es una posición de privilegio y es utilizado cuando se cuenta con esa posición de privilegio…” (MANZANO;2005:4). El dirigente radicar está dentro del círculo de los funcionarios de Mauricio Macri, es decir que pertenece a una red de relaciones de poder muy importante por estar vinculado al actual presidente. Tiene el poder de dirigir su discurso al país, donde la gran mayoría de las familias pertenecen a clases sociales medias, y de decirles que le hicieron creer que podían comprarse televisores, celulares, viajar al exterior y no que están en su derecho de hacerlo. Nuevamente se afirma la hipótesis de que el neoliberalismo se enfoca en la meritocracia y no en los derechos y bienestar del pueblo.
Ideología
“…La ideología es la esencia de un grupo consolidado. […] En la medida en que la ideología define la identidad del grupo, sus valores y sus actitudes constituyen una excelente herramienta para ejercer el poder mediante la persuasión de ciclo largo…” (MANZANO;2005:3). González Fraga comparte la ideología del partido político PRO, un partido de ultraderecha que tiene sus bases en el neoliberalismo, el cual tiene como prioridad: “…disciplina fiscal; redefinición de las prioridades del gasto público; reforma tributaria; liberalización del sector financiero; mantenimiento de tasas de cambio competitivas; liberalización comercial; atracción de inversiones de capital extranjero; privatización de empresas estatales…” (GENTILLI;1996:2). Entonces basándonos en la afiliación a esta ideología, es de esperar que el funcionario piense que viajar y los bienes materiales son un privilegio de las clases sociales altas y que opine que los proyectos populistas dejaron al país lejos de niveles considerables en el ranking internacional.
Indagando un poco más en el discurso, nos encontramos con que Gonzáles Fraga establece su pertenencia a un grupo al decir “estamos sincerando la economía”, la utilización de la 1era persona gramatical en plural denota que se incluye en un grupo y al mismo tiempo se diferencia de otro (kirchnerismo). Asimismo se identifica la inscripción del yo “…porque hay un uso genérico del nosotros para representar al locutor que ocupa un lugar en el colectivo…” (CALSAMIGLIA Y TUSÓN;2001:138)
También los valores acompañan a la ideología ya que establecen las prioridades en los comportamientos porque se utilizan como criterio en las decisiones. Es decir, que sus valores también están ligados al neoliberalismo dando lugar a discursos, pensamientos y decisiones en donde no se contemple el progreso popular sino el progreso de los ricos y grandes empresarios, apegándose a la meritocracia como propósito principal. En cuanto a su visión del mundo entendemos que a través de su discurso prioriza que Argentina vuelva a puestos altos en el ranking internacional, lo cual no le sirve a una familia que no puede sostener su pyme, tampoco a un niño que no tiene para comer.

Recursos lingüísticos
            El lenguaje se puede analizar mediante sus términos y expresiones, es decir por el uso de eufemismos, por ejemplo al decir “proyectos populistas”, ¿por qué dice proyectos populistas, acaso no son para la gran mayoría del país?, ¿utiliza el termino populistas de manera despectiva, como si hacer proyectos para el pueblo fuese algo malo? Otro eufemismo es: “sincerando la economía”, ¿por qué el funcionario no nombró la palabra “ajuste”?, ¿Por qué no nombró la quita de subsidios?
Asimismo en su discurso se puede observar el uso de cortesía, que “…Se concibe no como un como un conjunto de estrategias que determinan la elección de unas determinadas formas lingüísticas para elaborar los enunciados…” (CALSAMIGLIA Y TUSÓN;2001:161). Es decir que elige estrategias de cortesía utilizando eufemismos que se nombraron con anterioridad. Esto da lugar a que los términos que se dicen no sean tan “hirientes” en el receptor.

Técnicas de persuasión
            “…La persuasión es un ejercicio de poder que busca modificar la conducta de las personas, individualmente o en grupo…” (MANZANO;2005:2). En la noticia la persuasión se vislumbra en el discurso del funcionario, porque les dice a los empleados medios que fue una ilusión, por parte del gobierno anterior, que se hay podido comprar electrodomésticos y celulares. Y que en la actual economía no van a poder tener esos “privilegios”. En mi opinión, Gonzalez Fraga empleó la persuasión mediata ya que afecta a la forma con que los individuos interpretan su entorno y a sí mismos, también afecta a los valores, a las ideologías y a las actitudes compartidas, según Calsamiglia y Tusón. De este modo, el discurso aunque no esté dirigido directamente al público, sino que está dirigido a Cristina Fernández, se está hablando de la clase media, la cual recibe este mensaje que les hará creer que no se merecen viajar y tampoco comprarse celulares, televisores, autos y motos, ya que se plantea como un “privilegio” de la clase alta. La persuasión de dicho discurso afectará sus ideologías, valores y actitudes porque se les comunica que no pueden progresar porque son empleados medios.

Modalidad
Las modalidades son la función de expresividad, comparten la manera en que se manifiesta el locutor, desde su actitud y su postura, hacia los enunciados, según Calsamiglia y Tusón (2001). Y se puede visualizar en el discurso de Gonzales Fraga; la primer tipo de modalidad (modos verbales), que plantean los autores anteriormente nombrados, hace suponer una visión implícita del sujeto. Cuando González Fraga dice: “estamos sincerando la economía para que (…) la Argentina vuelva a niveles que nunca debió haber abandonado en el ranking internacional”, ¿está indicando que no es bueno tener proyectos populistas, pero si lo es estar en el ranking internacional?
El segundo tipo de modalidad, supone una perspectiva explícita del sujeto y certidumbre, probabilidad o posibilidad del “dictum”. El gerundio “sincerando”, está indicando duración de la acción verbal, donde la modalidad expresa que aún están ajustando la economía nacional y que va a continuar la acción. Asimismo el verbo “abandonado” contempla  la perspectiva explicita de Gonzalez Fraga, que expone que es más importante volver a niveles del ranking internacional que Argentina nunca debió haber abandonado que tener proyectos populistas.
En tercer lugar se encuentran las modalidades apreciativas, las cuales se manifiestan a través de medios léxicos como son los adjetivos o los adverbios; y también por medio de la entonación y de las exclamaciones. En la frase “eso no era normal, no digo si era bueno o malo, por supuesto que era bueno, pero no era sostenible”. Se analiza la el adjetivo normal que vislumbra la apreciación del funcionario en relación a la situación del gobierno anterior, ¿no era normal pero sí bueno?, ¿era bueno pero no sostenible?

A modo de conclusión, nos encontramos con una noticia sobre el discurso de un funcionario que plantea que les hicieron creer a los empleados medios que podían viajar al exterior, comprarse un auto, una moto y celulares. Además, González Fraga añade que eso no era normal pero si bueno, estableciendo así una discordancia en su discurso. Continúa explicando que la economía está sincerándose para volver a niveles altos en el Ranking Internacional.
González Fraga mediante el uso del poder que se le otorga al pertenecer a grupo ideológico de ultraderecha, además de ser un funcionario de alto cargo, se da el “lujo” de decir y creer que un empelado medio no puede progresar en lo material. El pensamiento neoliberal de este señor trasciende las barreras del bienestar del pueblo y se enfoca sólo en  la meritocracia, el avance social de grandes empresarios, la redefinición de las prioridades del gasto público, mantenimiento de tasas de cambio competitivas, liberalización comercial, atracción de inversiones de capital extranjero, privatización de empresas estatales. Para que de este modo, se realicen grandes ajustes, se quiten subsidios y los precios se vayan por las nubes, los cuales sólo pueden ser pagados por las clases sociales altas. Asimismo el funcionario no solo denigra los proyectos populistas, los cuales tienen como objetivo principal el crecimiento social y beneficencia de clases sociales bajas y medias (que representan la gran mayoría de la población argentina), sino que también le da prioridad principal a que Argentina retome puestos altos en el Ranking Internacional.
Un análisis más profundo y exhaustivo de cada palabra, verbo, expresión, eufemismo, uso del poder y de la persuasión, afinidad ideológica y pertenencia a un grupo, entre otros denotó cada detalle del discurso para dar lugar a la confirmación de la hipótesis de que el pensamiento neoliberal trasciende las barreras del bienestar del pueblo para enfocarse en la meritocracia. 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Un discurso que clasifica a los jóvenes.

Pedro Santander nos hace recordar: “sabemos que el lenguaje no es transparente, los signos no son inocentes, que la connotación va con la denotación, que el lenguaje muestra, pero también distorsiona y oculta, que a veces lo expresado refleja directamente lo pensado y a veces sólo es un indicio ligero, sutil, cínico” (Santander;2011:208) Esta opacidad del lenguaje nos revela que las palabras significan mucho más de lo que dicen, por lo tanto ningún discurso es neutro u objetivo. A partir del reconocimiento de este poder del lenguaje, de las palabras, es que se hace necesario un análisis del discurso cuidadoso, reflexivo, anclado en categorías pertinentes, que nos ayude a ver esas representaciones, ideologías, prejuicios, insinuaciones que fundamentan, sostienen y reproducen los discursos. Leer los discursos es una forma de leer la realidad social en la que están inmersos, y es por esto que no podemos permanecer indiferentes.  
A partir de lo expuesto me propongo comparar y analizar tres discursos, tres noticias, que abarcan de modo diferente una misma cuestión: la generación Ni-Ni. Pero: ¿Qué es un Ni-Ni?, ¿De dónde surge dicho concepto?, ¿Este término se ha convertido en un elemento más que contribuye a la formación de una imagen negativa de jóvenes y adolescentes? Contextualicemos la temática.
María del Carmen Feijoó (2015) expone que esta categoría surgió en Inglaterra a mediados de los 90 bajo la denominación en inglés NEET (not in education, employment or training), es decir: ni en la educación, ni en el empleo, ni recibiendo formación. El término fue utilizado por primera vez en 1999 en un informe de la Unidad de Exclusión Social del Reino Unido que tenía por objetivo exponer en detalle tanto la magnitud como la naturaleza del problema que afectaba a jóvenes que no participaban en el sistema escolar ni en el mercado de trabajo.
El término empezó a ser abordado desde distintas perspectivas y cada autor (y cada persona en general) tiene actualmente diferentes formas de enterderlo. Así, podemos citar:
“Riva Palacio (17 de febrero de 2010) señala que el acrónimo nini fue acuñado por sociólogos españoles y hace referencia a jóvenes de entre 18 y 34 años cuyo rasgo distintivo es que ni tienen acceso a la educación ni al trabajo formal. Bastidas Colinas (8 de diciembre de 2009) hace hincapié en la condición marginalizada de dichos jóvenes cuando menciona  (…) que acuden a entrevistas, a exámenes, a oposiciones, a concursos, pero que sólo reciben negativas. Sotelo (4 de abril de 2010), columnista del diario El Paso, relata que el acrónimo nini se publicó por primera vez en el diario español El País en una nota titulada: ‘Generación ni-ni; ni estudia ni trabaja’” (COMARI;2016:24)
Pero a causa de estas múltiples miradas y por la imprecisión misma del concepto, el término Generación Ni-Ni terminó asociándose, de manera arbitraria y sin demasiadas evidencias, a dos implícitos peligrosos: “El primero, que esa condición depende exclusivamente de la voluntad de los jóvenes. El segundo, que los jóvenes que no trabajan ni estudian tienen una mayor propensión a incurrir en conductas desviadas de los comportamientos que se consideran ‘normales’ para ese grupo de edad.” (FEIJOÓ; 2015: 1) A partir de esta idea, podemos decir además que los jóvenes clasificados dentro de la categoría en cuestión son también vinculados a la delincuencia, la inseguridad y ciertas adicciones, ya que éstas pueden ser las “desviaciones” más comunes de lo que se considera una “conducta normal”. A su vez, y muy vinculado a esta última afirmación, se suele identificar a los sujetos que pertenecerían dentro de esta categoría como pertenecientes a los sectores sociales medios y bajos.
Podemos exponer entonces que en el imaginario social los sujetos clasificados y estereotipados dentro de la categoría “generación Ni-Ni” son, en su mayoría, pertenecientes a sectores sociales bajos, y esto los convierte en una representación social que los hace culpables de su propia situación y un atentado contra el futuro. Esta es la hipótesis que sostiene este trabajo.
Es necesario además, tener en cuenta que en nuestra sociedad actual los medios masivos de comunicación influyen en la formación de una opinión pública prioritariamente negativa sobre la adolescencia y la juventud porque los relacionan reiteradamente con fracaso escolar, accidentes automovilísticos, delincuencia, droga, alcohol, sexo, sida, prostitución, violencia, muerte. Los adolescentes son vistos como demonios en situaciones problemáticas. Esta perspectiva demoniaca hace que la sociedad los considere en última instancia, como una amenaza. Así es como los medios de comunicación difunden y potencian términos como “generación Ni-Ni” con una fuerte connotación negativa. Estas miradas omiten que: detrás de los jóvenes y adolescentes está la responsabilidad adulta; que se expresan a través de los medios que el conjunto social ofrece; que la sociedad proyecta sobre ellos sus peores y mejores intenciones.  
Podemos resumir entonces lo que se dice de los Ni-Ni recurriendo a Claudio Comari exponiendo que: “Se dice entonces de este grupo que: son un riesgo, están en riesgo, están en riesgo de ser un riesgo, de estas maneras esos ‘otros’ llamados los nini son asociados y convertidos en sinónimo -por cierto que sin mayores evidencias- de la inseguridad y el delito” (COMARI;2016:18)  
En este complejo contexto social, cultural e histórico, es que se inscriben los discursos que se analizarán comparativamente a continuación. Se trata de un contexto que no podemos obviar, porque, como dicen Calsamiglia y Tusón: “está formado por todo el conocimiento etnográfico necesario para interpretar los enunciados” (CALSAMIGLIA; TUSÓN; 2001: 109) Los discursos cobran sentido (o en todo caso, les damos uno)  en relación al contexto que los produce y rodea.
El primer artículo se llama “Generación Ni-Ni” (noticia n 1 presente en el Anexo, pág. 1) y fue publicada en noviembre del 2015 por Paola Belkys, Esteban C. y  Raquel Ferrari. Es fundamentalmente sobre este artículo, en que se funda y sostiene la hipótesis de este trabajo (hipótesis explicitada en párrafos anteriores) por lo que su análisis será el eje del trabajo. El segundo, publicado en abril del 2014, se titula “El problema de ‘los ni-ni’, jóvenes que ni estudian ni trabajan, en Argentina” (noticia n 2 presente en el Anexo, pág. 4). El tercer texto elegido se llama “La generación ni-ni; Ni estudian ni trabajan: ¿Vagos caprichosos o víctimas?” (noticia n 3 presente en el Anexo, pág. 8), escrito por Sergio Alonso Ramírez y publicado en junio del presente año. Este último texto presenta una perspectiva distinta y se incorporó su análisis para marcar las diferentes concepciones. Se ha incorporado también, en última instancia, el análisis del artículo “Generación Sí-Sí” (noticia n 4 presente en el Anexo, pág. 12), de Carlos Adrián Maslaton, publicada en junio del presente año, por presentar aspectos relevantes a la hipótesis sostenida.
El análisis se llevará a cabo a partir de categorías propias del análisis del discurso, aportadas por autores como Vicente Manzano, Helena Calsamiglia Blancafort y Amparo tusón valls.
La construcción del fenómeno Ni-Ni.
Interesante es partir analizando qué entiende cada discurso por el término “Generación Ni-Ni”. La definición que presenta cada una de las noticias da a conocer una postura y un posicionamiento diferente frente a la misma situación.
“Generación Ni-Ni” expresa lo siguiente: “No estudian, no trabajan… ¡ni buscan! La generación Ni-Ni es aquella que abarca a los jóvenes adultos que no tienen la más mínima intención de estudiar –para especializarse- ni de buscar trabajo –si acaban de graduarse o si lo han perdido- ni de hacer nada para cambiar su situación.” (BELKYS; C.; FERRARI; 2015) Esta definición está fuertemente basada en un estereotipo. Vicente Manzano (2005) expone los estereotipos como recursos argumentativos a los que los discursos recurren para fundamentar una idea (como recurso argumentativo que ayuda a “convencer” a las personas y conseguir “adeptos”) y expresa que, tanto los prejuicios como los estereotipos son “imágenes compartidas sobre determinados colectivos que obedecen a la necesidad de simplificar el mundo para tener la sensación de que se comprende y para actuar en consonancia” (Manzano; 2005: 24) De esta manera, el primer discurso construye la categoría “generación Ni-Ni” para incluir en ella a los jóvenes y adultos que no estudian, no trabajan y que no tienen la más mínima intención de revertir su situación. Se crea un estereotipo que incluye una serie de características negativas que se dan por cierto.
La noticia crea el estereotipo presentando una visión determinista mediante el uso reiterado de una modalidad de la frase asertiva: “después de graduarse o haber perdido su empleo, se instalan de nuevo en la casa familiar y de allí nadie los mueve. No buscan un nuevo trabajo o su primer empleo, ni tampoco se especializan. No tienen perspectivas ni planes a futuro y como dicen nuestros padres: viven del clima.” (BELKYS; C.; FERRARI; 2015) Desde Calsamiglia y Tusón (2001) la modalidad se refiere a cómo se dicen las cosas, a la visión del locutor respecto al contenido del enunciado. La modalidad asertiva no deja lugar a dudas y puede ser un recurso de manipulación para el lector, quién puede asumir lo que lee sin pensar demasiado. Entonces, quienes se dejen influenciar por este discurso encontrarán en un sujeto Ni-Ni a un vago, a un “cómodo”, a una persona que está como está porque quiere y la pasa bien así. La noticia presenta cinco indicadores que servirían para “identificar” a cualquier ni-ni y, fatalmente, se expone que: “Es muy fácil reconocer a un miembro de la generación Ni-Ni” (BELKYS; C.; FERRARI; 2015). Pero, el problema de los estereotipos no es que sean falsos, sino que son incompletos. No todos los sujetos que se incluyen en la categoría Ni-Ni están dentro por no querer remediar su situación.   
Por otro lado, “el problema de los Ni-Ni” plantea: “Este enfoque que es conocido como los ni-ni, centra el análisis tanto en los jóvenes que abandonaron el sistema educativo como los que permanecen sin empleo, colocando en la misma categoría tanto a los inactivos que no estudian como a los que no trabajan ni buscan trabajo” (M.B.Z.; 2014). Nos encontramos con una perspectiva más amplia. En este caso, la categoría Ni-Ni incluiría tanto a los desempleados que buscan trabajo pero no consiguen, como a los que directamente no lo buscan, así como también a aquellos que no estudian por diferentes motivos. Pero la categoría sigue tratándose como un estereotipo que responde a ciertas condiciones o parámetros.
En esta noticia se evidencia el reconocimiento de que estos sujetos se encuentran en un problema social que tendría que ver con su cuadro de exclusión educativa y laboral. Aparece entonces la dimensión social de esta temática, casi ausente en el primer artículo que expresamente culpa al propio sujeto de su condición, atacando también ciertas deficiencias familiares. Se expresa en este segundo artículo que “diversos factores políticos, económicos, sociales y culturales confluyen para explicar este fenómeno” (M.B.Z.; 2014).
“El problema de los Ni-Ni” expone entonces una serie de causas por las que puede darse esta situación y entre ellas aparecen algunas referidas al propio sistema educativo: se dice que la educación dejó de ser una aspiración y un nivelador social, que ya no aporta sistemas o ideas para lograr una inclusión real, que prioriza la cantidad por encima de la calidad, que el docente no cuenta con las herramientas necesarias para hacer su trabajo y abordar la problemática. Otras causas se relacionan específicamente con una dimensión económica y laboral: se expresa que hay un incremento de la demanda de experiencia y capacitación para ingresar al mercado de trabajo y, como muchos jóvenes no finalizan sus estudios secundarios quedan entonces sin oportunidad para trabajar; que problemas e incertidumbres en la economía no permiten la creación de más puestos de trabajo; que la gran mayoría de los jóvenes que encuentran empleo sólo tienen trabajos ocasionales y no registrados (trabajo en negro), con salarios bajos y pocas posibilidades de progreso y capacitación. Por último hay causas que se inscriben en el sistema social y cultural: cambios en el rol de los miembro del grupo familiar, factores culturales condicionantes que se vinculan a la vida fácil y sin problemas, la falta de una imagen social y cultural para imitar dentro de una cultura del trabajo. Entonces, termina resultando que “el problema de los Ni-Ni” no es sólo de los Ni-Ni. Calsamiglia y Tusón nos advierten de la importancia de los títulos exponiendo que son “enunciados síntesis y enunciados con fuerza retórica” (CALSAMIGLIA; TUSÓN; 2001: 97) Así, este título distorsiona la situación dando a entender que el problema de los Ni-Ni sólo involucra a los Ni-Ni, pero al mismo tiempo, encierra una contradicción, puesto que con la enumeración de las causas que hace queda claro que estos sujetos no son los únicos actores  involucrados.
El tercer artículo también incorpora la dimensión social (y tal vez política) de la situación exponiendo: “Es verdad que para que un sujeto tenga cierta actitud tiene que haber un sistema que la mantenga.” (ALONSO RAMÍREZ; 2016) Retomando la cuestión de la modalidad, no encontramos aquí con aquella que expresa la certeza del dictum, modalidad que es reiterada en otras varias ocasiones (por ejemplo, cuando se lee en este mismo artículo “Lo cierto es que la separación con un ser querido nunca es fácil”, “Es cierto que en muchos casos…”)
Volviendo a lo que cada discurso entiende por generación Ni-Ni, en este tercer discurso leemos: “no son vagos, aunque se encierran años en un cuarto y no salen, sino que están profundamente deprimidos por una sociedad que no presenta salidas según lo que ellos sienten” (ALONSO RAMÍREZ; 2016) Pasamos entonces de una visión de los Ni-Ni como culpables de su propia situación (noticia 1), a una concepción que los encuentra víctimas de una sociedad que no les brinda lo que ellos necesitan. Rescatamos que cuando se refiere a estas personas, este tercer texto lo hace mediante la palabra “sujeto” (también dice “jóvenes” o “hijos” cuando lo hace en función de la familia). Esto nos lleva a pensar los términos y expresiones que se usan en cada discurso para referirse a las personas categorizadas dentro del concepto “generación Ni-Ni”. Como dice Manzano, los discursos, sabedores del poder de las palabras, cuidan su utilización y las explotan en función de las ideas que quieren transmitir. Así, en esta última noticia, el término privilegiado para nombrar a la generación Ni-Ni es el de “sujeto”. También se puede relacionar esto con lo que Manzano llama “sujeto difuso”: cualquiera podemos ser un Ni-Ni si se los identifica simplemente como sujetos. Se establece un plano de igualdad, si se quiere, mediante este término.  
En esta línea, analicemos una frase tomada de la primer noticia, “Generación Ni-Ni” que expone: “es el tío emprendedor, la tía trabajadora, los papás y su pensión los que terminan manteniendo estos personajes” (BELKYS; C.; FERRARI; 2015). Detengámonos en la palabra “personajes”. Es obvio que esta palabra encierra una connotación sarcástica y negativa. Podemos ver en este fragmento lo que Calsamiglia y Tusón definen como “cortesía negativa”. La cortesía lingüística es concebida por estas autoras como “un conjunto de estrategias que determinan la elección de unas determinadas formas lingüísticas para elaborar los enunciados de los que protagonizan una interacción” (CALSAMIGLIA; TUSÓN; 2001: 162) La cortesía negativa es aquella que está dirigida a reforzar la imagen negativa de quien se habla (o en su defecto, a atacar y debilitar su imagen positiva) y aquí vemos cómo se usa la palabra “personajes” por cortesía (podría haber dicho otras palabras negativas más directas, como “vagos” por ejemplo) pero con un sarcasmo causado por la visión negativa de a quién va dirigida la expresión.
Un punto interesante es, a partir de todo lo dicho, el cómo las dos primeras noticias conforman un “nosotros” y un “ellos” enfrentados. La tercer noticia crea otras posiciones. Este análisis se hace posible mediante la categoría de deixis personal, que “señala a las personas del discurso, las presentes en el momento de la enunciación y las ausentes en relación a aquellas” (CALSAMIGLIA; TUSÓN; 2001: 117)  
En las dos primeras noticias vemos un “nosotros” hablando de un “ellos” que está alejado.
En “Generación Ni-Ni” observamos una polifonía de voces. La polifonía  brinda la posibilidad de un “desdoblamiento del sujeto, por un lado, y la evocación del discurso ajeno, por el otro” (CALSAMIGLIA; TUSÓN; 2001: 136) Entonces tenemos por un lado la voz del enunciador que comienza el artículo sin dejar marcas que permitan identificarlo como un “yo” presente. (En un solo lugar expresa: “como dicen nuestros padres”. Ese “nuestros” nos da una idea de que el enunciador está presente, pero no es un deíctico personal propio de él. Ese “nuestros” está en relación al “yo” que enuncia, sin llegar a conformar un “nosotros”) Podríamos referirnos al él como “la persona ausente”, término usado por Calsamiglia y Tusón (2001) para referirse a ese enunciador que se esfuerza por borrar toda marca de su presencia, utilizando un lugar de referencia externa, para dar un efecto de objetividad a su discurso. En el artículo, este enunciador cede su lugar a una segunda voz, la de la coach internacional Raquel Ferrari, entrevistada en la noticia. Por último, tenemos la cita del psicólogo Alejandro Schujman, quien también constituiría una voz dentro del discurso. Recurriendo nuevamente a Calsamiglia y Tusón, las citas señalan la presencia de voces ajenas en el propio discurso. En este caso, se trata de una cita indirecta “El psicólogo Alejandro Schujman autor de ‘Generación ni-ni’, comenta en su libro que hay tres indicadores que marcan el pasaje a la adultez” (BELKYS; C.; FERRARI; 2015)
Al encasillar en un estereotipo tan rígido a los sujetos Ni-Ni, este artículo los está ubicando en el polo opuesto al que se sitúan las voces que lo componen. Por lo tanto, tenemos un nosotros (las voces del artículo) y un ellos (los sujetos Ni-Ni) alejados, un nosotros que habla de un ellos ajeno, diferente, distante.
En “el problema de los Ni-Ni” hay un solo deíctico personal que marca la presencia del enunciador. Lo encontramos en la siguiente frase: “Constituyéndose en un problema social, especialmente si consideramos que esta exclusión proviene de aquellas instituciones de las que la sociedad espera que los individuos participen activamente” (M.B.Z.; 2014). Nuevamente nos encontramos entonces con un “nosotros” que habla de un “ellos”. Pero esta vez, el “ellos” parecería que no se refiere a la generación Ni-Ni, sino a los jóvenes en general. Leemos en el artículo:
En los jóvenes persiste una creencia de que la educación no reporta ventajas claras y visibles que generen expectativas (…) Los jóvenes no encuentran en el ámbito laboral o escolar algo que les gusta hacer (…) Muchos jóvenes no cuentan con un adulto motivador y contenedor en el estudio (…) La gran mayoría de jóvenes (…) Los jóvenes Ni-Ni (…) (M.B.Z.; 2014)
Por último, en el texto de Sergio Alonso Ramírez hay un “nosotros” fuertemente marcado a lo largo de todo el texto. Unas pocas veces aparecen deícticos en primer persona en singular (en sólo dos oportunidades) En este caso, parece que se trata de un “nosotros” hablando para otro “nosotros”. El artículo no se centra específicamente en una descripción de la generación Ni-Ni sino en ciertas actitudes dentro del seno familiar que coaccionan la libertad de un sujeto pequeño que puede llegar a ser un futuro joven Ni-Ni (aunque también hable de depresión, suicidios, un mal sistema de contención social se le da mayor importancia al rol de la familia) Las voces del artículo (el primer “nosotros”) pareciera estar hablando a otro “nosotros” (que serían los destinatarios del texto, o, en palabras de Manzano, los “pacientes directos”, las personas concretas a las que va orientado el discurso), que tranquilamente puede estar conformado por la familia, un padre, una madre, intentando llamar su atención. Estos nosotros se ubican en un mismo polo (pero se diferencian), dejando en la esquina opuesta a los sujetos de los que se habla. Por otro lado, no olvidemos la idea de que hay un plano de igualdad entre ese “nosotros” y los sujetos Ni-Ni por el sólo hecho de recuperarlos como sujetos (condición que igualaría o, al menos acercaría, de algún modo al enunciador y a los Ni-Ni)
El sujeto ausente y el “nosotros” dan sensación de seguridad con respecto al enunciado. El sujeto ausente desaparece, justamente, para dar objetividad a sus enunciados y el “nosotros” da autoridad y credibilidad al discurso porque pareciera que muchos respaldan lo que se dice. Entonces, estos discursos rápidamente pueden asumirse como únicas verdades. Interesante es ahora pensar por quiénes está formado ese “ellos” marcado en los textos, a qué sector social pertenecen estos sujetos, que edades tienen, según cada artículo. Veamos:
Discurso 1:
“jóvenes entre los 25 y los 35 años (…) Es un fenómeno que existe en todos los sectores sociales, pero predomina más en los niveles medios-bajos y bajos. Suele estar asociado a ruptura de las redes familiares y sociales, dificultades en establecer un proyecto de vida, embarazos precoces, marginalidad y delincuencia y exclusión por razones raciales o sociales. En niveles sociales más altos este fenómeno suele darse en el contexto de una historia de falta de límites y permisividad”. (BELKYS; C.; FERRARI; 2015)
Los Ni-Ni aparecen como jóvenes de entre 25 y 35 años, que pueden pertenecer a cualquier sector social, pero que predominan en los niveles medios-bajos y bajos. Parece que las causas que hacen que un sujeto sea clasificado como un Ni-Ni en los sectores sociales bajos, no son las mismas que en los sectores sociales altos. ¿Acaso en los sectores sociales altos no hay conflictos familiares?, ¿no hay embarazos precoces?, ¿no hay delincuencia?, ¿no hay dudas sobre qué carrera seguir?, o en caso de que el estudio a seguir sea impuesto por un legado familiar que difícilmente se pueda negar o ignorar: ¿no genera conflictos personales e internos el hacer algo que no se quiere? Por otro lado, ¿acaso en los sectores sociales bajos no puede existir altos grados de permisividad y falta de límites?  
Discurso 2: “En Argentina, el 15% de los jóvenes entre 15 y 24 años ni estudia ni trabaja. Este porcentaje alcanza hasta un 30% en jóvenes en los estratos más bajos de la sociedad, entre los que predominan las mujeres (…) Se trata de un grupo heterogéneo de distintos sectores sociales” (M.B.Z.; 2014). En este caso, se admite que el fenómeno Ni-Ni abarca distintos sectores sociales, pero no hay una mención directa a los sectores sociales altos como sí la hay de los sectores sociales bajos (¡hasta se incluyen porcentajes para eliminar dudas!). ¿Habrá cierta incomodidad en admitir explícitamente que también hay sujetos Ni-Ni en los sectores sociales altos? Por otro lado, visible y muy significativa es la diferencia de edades mencionadas con el primer texto citado. En este caso se alude a jóvenes entre 15 y 24 años, mientras que en el primer caso se menciona jóvenes de entre 25 y 35 años. Una novedad está marcada por el dato aportado sobre que son las mujeres quienes predominan en esta clasificación.
Discurso 3: no hay referencia en este artículo a clases sociales o edades. Se pone a los Ni-Ni en el lugar de “hijos”, ya que parece estar hablando directamente con los padres de esos “hijos” posibles futuros Ni-Ni. En este caso, los Ni-Ni, rescatados como sujetos, no son mencionados por su condición social sino por su condición de hijos.   
A partir de todo lo expuesto y conociendo el poder de los medios de comunicación, podemos decir que cada noticia transmite una serie de valores. Desde Vicente Manzano afirmamos que los valores son una “guía estándar y duradera para la conducta” (MANZANO; 2005: 28) Vemos cómo las noticias, a través de la censura de la generación Ni-Ni, privilegian ciertos valores sobre otros, pero con una lógica de oposición. Llegado a este punto del análisis, incorporaremos un fragmento de la cuarta noticia: “Generación Si-Si”, de Adrián Maslaton. Se expone en esta noticia lo siguiente: “Contracara de los Ni-Ni, son jóvenes de entre 14 y 29 años que estudian y trabajan al mismo tiempo. Representantes de la cultura del esfuerzo, se sacrifican al máximo para formarse y, paralelamente, empezar a pisar fuerte en el mundo laboral” (MASLATON; 2016) Así, es que se difunden como valores privilegiados el esfuerzo, el estudio, el trabajo, el sacrificio, de la mano de una nueva generación, la Si-Si (sí estudia y sí trabaja). Valores importantes, obviamente, pero que se presuponen ausentes en la generación Ni-Ni. Maslaton escribe: “[Los Si-Si] no aceptan quedar inscriptos en una categoría que los convierte en dependientes de otros o en personas con vidas a la deriva” (MASLATON; 2016) En esto podemos ver reflejada la idea de que los Ni-Ni no representan los valores de esfuerzo, sacrificio, estudio y que aceptan voluntariamente su situación.
Por lo tanto las noticias (en realidad, los medios en general), con la difusión de estereotipos, con esa construcción de un “nosotros” y un “ellos”, con la difusión de ciertos valores, están construyendo y distribuyendo una ideología que define una forma de vida ideal o, dicho más acertadamente, un modelo de joven ideal. Vicente Manzano sostiene que una ideología “establece las condiciones para aceptar miembros y las condiciones de exclusión. El nosotros y el ellos” (MANZANO; 2005: 7) En esta ideología, el joven que estudia y trabaja es el ideal, símbolo de esfuerzo, sacrificio y fuerza de voluntad, modelo a seguir e imitar. Todo lo que se desvíe de este modelo y ley, será excluido y pensado en términos de diferencia, de un “ellos” enfrentado a un “nosotros”. Y esos “ellos”, los Ni-Ni, son también el enemigo porque atentan contra el futuro. Leemos en el artículo “el problema de los Ni-Ni”:
El hecho de que 1 de cada 4 jóvenes no estudie ni trabaje (jóvenes ni-ni) tiene enormes consecuencias sociales y compromete el futuro del país. En primer lugar, es un elemento que alimenta el círculo vicioso de la pobreza (…) Los jóvenes ni-ni se sienten ajenos a la sociedad y al margen del sistema, impactando negativamente en la construcción de ciudadanía y en la consolidación del sistema democrático. (M.B.Z.; 2014)
Nos encontramos en este fragmento con un deíctico temporal: la palabra futuro. Calsamiglia y Tusón exponen que: “Con la deixis de tiempo ponemos las ‘fronteras’ temporales que marcan el ‘ahora’, respecto al ‘antes’ y al ‘después’” (CALSAMIGLIA; TUSÓN; 2001: 121) Se cree que el futuro está en los jóvenes (como si los adultos estarían ya listos y terminados, ya sin nada por hacer) y por esto es que hay una preocupación por la idea de que este futuro esté en manos de estos jóvenes de hoy que ni trabajan, ni estudian, ni se esfuerzan.  Así es como se culpabiliza a los Ni-Ni de cosas que ya están mal desde hace tiempo (no sólo el futuro es conflictivo, hay un presente de por sí preocupante que es consecuencia de un largo proceso socio-histórico, cultural y político que poco o nada tiene que ver con los Ni-Ni), pero que aún pueden cambiarse (aunque no sea responsabilidad exclusiva de los Ni-Ni o de los jóvenes en general, cambiarlas).
      Delineando ya una conclusión, interesante es analizar el siguiente fragmento de “el problema de los Ni-Ni” que expone:
Es necesario no limitarse considerar este fenómeno desde un punto de vista estático, es decir, con sólo dos alternativas posibles (dentro/afuera; incluido/excluido), sino más bien desde una visión más amplia y dinámica que se centre en la vulnerabilidad de la situación y permita reconocer ‘una zona gris de mucha mayor amplitud caracterizada por la debilidad de los lazos de integración social’. (M.B.Z.; 2014)
Pero ¿pensamos en una zona gris cuando hablamos de la Generación Ni-Ni? La primer noticia está marcada por la intolerancia a estos sujetos, expresando que este fenómeno “en todo caso, se trata de una posición frente a las dificultades de la vida”. Se presenta una visión estereotipada e irremovible. No hay grises. Si bien la segunda noticia presenta un panorama más amplio, en la que aparecen factores sociales, culturales, y económicos como influyentes, la generación Ni-Ni se sigue tomando como un estereotipo. Se exponen casi insensiblemente causas y efectos del fenómeno. No hay una preocupación significativa por el problema, lo que podría llevar a plantear, no soluciones (ya que esto sería imposible) pero al menos una instancia reflexiva más profunda centrada en los propios sujetos en cuestión. Se rescata que se los reconoce como vulnerables. La tercer noticia marca la diferencia exponiendo abiertamente las dos caras de la moneda: ¿vagos caprichosos o víctimas? Quizás en esta noticia sí se observe la presencia de cierta “zona gris” marcada por la incertidumbre así como también por las diferentes situaciones, las diferentes realidades. Este discurso expone:
Ahora bien, aparece la generación ni-ni y suelen generar dos reacciones:
Por un lado que los padres han hecho de los hijos unos vagos redomados que les mantienen los caprichos en pos de que se queden.
Y que el chico es un vago tremendo que necesita un par de sacudones para que se despierte al mundo. (MASLATON; 2016)
Entonces, esta frase y todo el análisis realizado confirman nuestra hipótesis inicial: los sujetos clasificados y estereotipados dentro de la categoría “generación Ni-Ni” son relacionados a los sectores sociales bajos, a la delincuencia, la marginalidad y las adicciones. Se los considera culpables de su propia situación (o en todo caso, se culpabiliza a los padres que no supieron educar a sus hijos e inculcarles valores positivos) y un atentado contra el futuro. 
Pero, “ya sea que la ‘generación nini’ sea percibida como un grupo en riesgo, o sea presentada como un riesgo para los demás, la noción remite siempre a un deber ser cuyo incumplimiento deriva en una categorización reduccionista, cuando no estigmatizante”. (COMARI; 2015: 19)  Sería entonces, más que positivo si nos detuviéramos a pensar sobre si es realmente significativo seguir intentando develar los supuestos patrones que delinearían un estereotipo como el de “generación Ni-Ni” o el seguir buscando porcentajes que revelen en qué clase social hay más de estos “personajes”. La disolución del propio concepto y la toma de conciencia de la existencia de múltiples contextos, de diferentes situaciones, de distintas elecciones detrás de cada joven y cada sujeto, sería dar un paso más en contra del reduccionismo y la estigmatización de la que habla Comari. No se pueden estereotipar tantas voces diferentes, a menos que no se las escuche.

Bibliografía:

sábado, 1 de octubre de 2016

YO ELIJO CON QUIÉN, CÓMO Y CUÁNDO.



YO ELIJO CON QUIÉN, CÓMO Y CUÁNDO.

Hipótesis: Vivimos en una sociedad gobernada por un machismo tóxico, donde se cree que la mujer debe/tiene la obligación de ser sexualmente activa, si no es así, entonces no sirve para casi nada.
“…el lenguaje no se considera solamente un vehículo para expresar y reflejar nuestras ideas, sino un factor que participa y tiene injerencia en la constitución de la realidad social. Es lo que se conoce como la concepción activa del lenguaje, que le reconoce la capacidad de hacer cosas…” (Echeverría, 2003)
En el mes de Agosto el músico Gustavo Cordera se presentó en TEA una escuela de periodismo ubicada en Buenos Aires para debatir y ser entrevistado sobre determinados temas. En la charla el cantante realizó polémicas y fuertes declaraciones acerca del sexo y las mujeres, en su discurso se puede leer la ideología que este hombre tiene respecto a cómo una mujer tiene que ser sexualmente, además se asoman ideas sobre el machismo, la cosificación del género femenino, el provecho que sacan y el abuso de poder que muchos famosos ejercen sobre sus fans.
Gustavo Cordera en su declaración explicita un pensamiento social fuertemente instaurado: la mujer tiene la obligación de ser sexualmente activa, de cumplir con las fantasías de los hombres, de ser en la cama una actriz de películas pornográficas, de lo contrario es vista como una histérica, frígida e inservible.
En este trabajo se analizarán algunas categorías propuestas por Vicente Manzano en su texto “Introducción al análisis del discurso” (2005), para tratar de inquirir un poco más la ideología plasmada en esta declaración, que no sólo es la de un representante del rock argentino, sino la de muchas otras personas inmersas en esta sociedad gobernada por el machismo tóxico.
CONTEXTO:
Se pueden distinguir diferentes tipos de contextos: temporal, geográfico, sociocultural y psicológico. Respecto al primero, la entrevista a Cordera se realizó en el mes de Agosto del año 2016.
El contexto geográfico es: la escuela de periodismo TEA ubicada en la ciudad de Buenos Aires; en primer lugar, la idea era que el discurso enunciado por el músico quedara en un espacio reducido entre él, los estudiantes y los profesores, pero gracias a que un alumno filmó la entrevista y la subió a las redes sociales, lo dicho por Cordera se viralizó, recorrió todo el país y países vecinos.
Del contexto sociocultural se puede decir que se trata de un exponente del rock argentino convocado por “Ni Una Menos”, (aunque suene contradictorio, nuestra sociedad es así, alzamos nuestras voces gritando ¡Ni una menos! pero seguimos eligiendo ver programas televisivos donde se hace explícita la cosificación de la mujer), para dar una entrevista a estudiantes de periodismo.  “Los líderes de los grupos, como personificaciones de la ideología, cuentan por tanto con un elevado poder persuasivo”. (Manzano: 2005, pág.7), es por ello que el escándalo tomó tal dimensión, el dueño del enunciado “hay mujeres que necesitan ser violadas”, tiene miles de seguidores, ¿qué pasa con todos ellos? ¿Disentirán con la postura de su ídolo o creerán que está diciendo lo correcto?
Por último, del contexto psicológico se puede decir que vivimos en una época donde muchas mujeres han sufrido diferentes tipos de abusos y violaciones, nos movemos en tiempos donde se trata de romper con el patriarcado y el machismo impuesto desde hace años. Vivimos creyendo que con cada marcha y con cada lucha se avanza un paso más hacia la igualdad de género, pero aparecen personas falocéntricas como éstas para demostrarnos que aún queda mucho por hacer.
ASUNTO:
"Hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo porque son histéricas y sienten culpa por no poder tener sexo libremente", el asunto presente en este discurso es la violación, el abuso, el machismo y la falocracia.
AGENTE Y PACIENTES:
Existen diferentes tipos de agentes y pacientes por un lado, está el agente creador y agente transmisor, por el otro, se identifica el paciente directo y el paciente indirecto. El agente creador en este caso puede pensarse que no es una sola persona o un grupo, quién crea y alimenta este pensamiento es la sociedad en la que estamos inmersos, la cual abala ciertas prácticas sociales, culturales y políticas que incitan a que el machismo siga creciendo, aún en el siglo XXI. El agente transmisor es Gustavo Cordera, quien puso en palabras su ideología (y la de muchas otras personas), este mensaje no sólo fue transmitido en esta entrevista, podemos ver cómo en la mayoría de sus videos y canciones (“Sencillamente”, “Por no star”, “La soledad”, entre otros) se muestra a la mujer como un objeto sexual destinada a dar placer y satisfacer las necesidades del hombre.   
Los pacientes directos del mensaje fueron los estudiantes y profesores presentes en ese taller de periodismo. Luego de la difusión en las redes sociales aparecen los pacientes indirectos, éstos son, la mujeres que fueron violadas y las que no, las mujeres que disfrutan de tener sexo y las que no, las mujeres heterosexuales, las bisexuales y las gays. También fueron pacientes indirectos los hombres, aquellos que respectan las decisiones de sus mujeres pero también lo fueron aquellos que no las respetan, a quienes este personaje les dice: “si una mujer no quiere tener sexo, obligala, violala, le estás haciendo un favor”.
Además, están los seguidores del rock, sus fanáticos, los niños, los adolescentes, los ancianos, todos fuimos pacientes indirectos de este mensaje porque gracias a los medios de comunicación gran parte de la comunidad ha escuchado esta noticia, lo importante es no hacer oídos sordos.  
MODOS Y SOPORTES:
“Conociendo la disposición de los medios, se puede concluir sobre el efecto posible del discurso, considerando los canales a los que está acudiendo. Es evidente que a mayor poder de los agentes, más posibilidades para acceder a los medios más extensos y de mayor impacto.” (Manzano: 2005, pág. 14) Las declaraciones del cantante fueron filmadas por el estudiante Jonatan Dalinger y subidas a su cuenta de Facebook. El 09 de Agosto de 2016, un día después de esta horrible declaración, gran cantidad de diarios han publicado esta noticia, en las redes circularon videos e imágenes, en Facebook y Twitter muchos famosos y artistas reaccionaron tras lo dicho por Gustavo Cordera, todos los programas de televisión dieron a conocer lo sucedido y gran cantidad de panelistas opinaron sobre el tema libre y abiertamente. 
Aproximadamente durante una semana se habló de este tema en todos los medios y canales, Cordera es un reconocido músico argentino, es por ello que sus palabras tuvieron tanta repercusión, pero… ¿Qué sucede con las demás personas que jamás han estado frente a una cámara y opinan igual que él? ¿Cómo se arranca de la sociedad un pensamiento tan arraigado, si líderes como éstos lo siguen fomentando?

ACTORES O ACTANTES:
“Las ideologías definen los perfiles de actantes, las formas en las que actúan…” (Manzano: 2005, pág. 16) En la ideología machista los actantes son tanto hombres como mujeres. Se hace una distinción del nosotros y el ellos o en este caso, ellas, cosificando al sexo femenino para así justificar las actitudes de los hombres para con las mujeres, sosteniendo que si un hombre obliga a tener relaciones sexuales a una mujer, éste le esta haciendo una favor, satisfaciéndole una necesidad.
“Las ideologías hacen mucho daño porque ciegan a quien quiere ver. Es necesario basarse en los datos y no en cualquiera, sino en los datos adecuados. Es necesario situarse en una posición abierta y, lejos de todo dogmatismo, generar conclusiones limpias y objetivas.” (Manzano: 2005, pág. 15) Se hizo y se hace mucho para terminar con las ideologías patriarcales, pero al mismo tiempo, que miles de personas nos alzamos en el grito de ¡Ni Una Menos!, las estadísticas muestran que otras miles siguen muriendo víctimas de prácticas y creencias sostenidas por una sociedad tóxica.
Dentro de los actores podemos identificar otra categoría de análisis, PERTENENCIA Y EXCLUSIÓN, proceso que se dan en la construcción del nosotros y el ellos, lo cual determina estar de un lado o del otro respecto a una determinada ideología. Hay personas que jamás se moverán de un lado a otro, hay hombres que de ningún modo se correrán de ese nosotros: nosotros somos los que imponemos, los que decimos qué hacer, cómo y cuándo, los que decidimos por vos, por él, por ella y por todos. Lamentablemente también hay mujeres que nunca podrán salir del lado de ellos o ellas, del lado del sometimiento y de la  violencia de género. Creo que debemos seguir trabajando para poder construir un nosotras y nosotros colectivo que incluya y respete las elecciones de todos y todas.
LOS TÉRMINOS Y LAS EXPRESIONES:
“El lenguaje es el instrumento básico para la generación, crecimiento y expansión de las ideologías.” (Manzano: 2005, pág. 19) Las palabras tienen peso, expresan y concretizan el pensamiento, dan forma y materializan las ideologías.
                Manzano dice que: sabedores del poder de las palabras, en sus discursos cuidan su utilización. Definitivamente este cantante que se cree tan popular, inteligente y provocador, no tiene el más mínimo conocimiento del poder que tienen las palabras, en su discurso utilizó términos como: “pendejas”, “coger”, “concha caliente”, “desvirgarte”, sin importar qué tipo de reacción puedan causar en los espectadores. Pero es la palabra “violación” la que más peso tiene en el discurso, este señor habla con tanta liviandad sobre temas tan graves sin tener en cuenta el daño que pueden causar ciertas palabras en algunas personas con tan solo escucharlas.
Pero el músico se defiende diciendo: _“Use palabras ordinarias…como me caracteriza”. Trata de justificarse afirmando que lo que dijo no fue tan grave, sólo fue provocador, el problema, según “el pelado”, es que hay mucha gente con sed de condenar. ¡Cuánto falta de amor y empatía!

ARGUMENTACIÓN:
Tras sus fuertes declaraciones, el ex líder de la banda Bersuit Vergarabat argumenta que él es así, polémico y tiene por costumbre provocar. Los diarios que han publicado la noticia citan de forma textual lo dicho por él: “Se tocaron varias temáticas, en todas traté de buscar como es mi costumbre, la provocación, lo hago con el arte y con las canciones".

ESTEREOTIPOS Y PREJUICIOS:
                En el discurso de Cordera se puede ver como se crea un estereotipo sobre las mujeres que se niegan a tener sexo: “son histéricas”.  Juzga una decisión íntima y se atreve a dar una “solución”: la violación.

PERSUACIÓN:
“La persuasión, por tanto, persigue un cambio de conducta actuando sobre los componentes cognitivos (acción racional) y emocionales (acción afectiva)”. (Manzano: 2005 pág. 5)
Trata de convencer de que se equivocó, escogiendo el camino de la emoción  y compasión diciendo que él entiende la molestia de las personas, porque él también sufrió abusos, pero en ningún momento pide perdón por haber causado daño, no se atreve a hablar y disculparse con las personas que sufrieron violaciones, no las nombra, toma una posición de cobardía y egocentrismo.
Además, acusa al estudiante para quitarse de encima la culpa, “él violó”, trata de poner de igual a igual una violación sexual con una violación legal o confidencial, como si ambas ocasionarían el mismo daño y dolor. También culpa a la gente y a la sociedad enferma en la que vivimos, la cual según él “está llena de mierda”.

Concuerdo con la idea de P. Santander, quien considera útil leer los discursos para leer la realidad social. Creo que lo que dijo Gustavo Cordera es muy repudiable, pero también es el reflejo de la realidad en la que vivimos. Todo el tiempo, en todos los medios de comunicación circulan enunciados de este tipo, con palabras más o menos sutiles, pero la idea transversal es la misma: la mujer debe/tiene que ser activa sexualmente y cumplir con los estereotipos sexuales que se imponen. ¿Quién decide por nosotras? ¿Cuánto tiempo más nos vamos a someter a lo que el machismo tóxico nos obliga?
CONCLUSIÓN:
“Hay mujeres que necesitan ser violadas”, ese es el pensamiento de este famoso cantante argentino. En el transcurso de estos días leí varias noticias sobre este episodio y siempre mi atención se centra en el peso de la palabra “necesitan”, ésta suena fuerte en mi cabeza porque eso es lo que dice y piensa justamente un violador, quien cree que le está haciendo un favor a su víctima, ayudándola a abrirse al placer al que se niega.
Siempre la culpa es del sexo femenino, la sociedad condena a la mujer que tiene mucho sexo nombrándola “puta” y a la que tiene poco la llama “histérica” y “frígida”, tener o no tener relaciones sexuales es una decisión libre y personal, ni la sociedad, ni las películas condicionadas, ni las feministas, ni los machistas, nadie debe decirte cómo, cuándo y con quién debes quitarte la ropa. ¡Tu vida sexual es… TU ELECCIÓN!
Tantas luchas, tantos golpes, tantas mujeres asesinadas, tantos hijos sin madres, tanta sangre derramada en nombre de nosotras, tienen que servir  para que hoy nos sintamos reinas y no esclavas de nuestras vidas. Tanto aguante femenino debe llenar nuestros pulmones de orgullo para hacer explotar los botones de los corsés y gritarle con fuerza al universo machista que no vinimos al mundo para cumplir con las necesidades de su falo.